Usha Chandradas, defensora de las artes y exmiembro del Parlamento designado, señala la rápida tendencia a retirar obras o expresiones artísticas en espacios públicos. Argumenta que esta reacción inmediata, aunque comprensible dada la inevitable tensión sobre el uso del espacio público, no es necesaria. Chandradas sugiere que existe una predisposición a valorar el arte y la creatividad solo cuando se ajusta a ciertas aprobaciones o expectativas. Su comentario plantea interrogantes sobre los límites de la expresión artística y la tolerancia a la disidencia en el ámbito público. La rapidez con la que se opta por la remoción, según la autora, podría indicar una falta de diálogo y una censura implícita. Se insta a una reflexión sobre cómo equilibrar la libertad de expresión con las sensibilidades públicas en los espacios compartidos.