Un reciente caso en Ghana ilustra cómo incluso personas con formación en psicología pueden ser víctimas de estafas en línea. Kwaku Rasta, graduado universitario en Psicología, fue engañado a través de un mensaje de texto que simulaba ser una alerta bancaria. El mensaje lo dirigió a un enlace donde solicitaban información confidencial, incluyendo su nombre, número de cuenta, correo electrónico y un código de un solo uso (OTP). Al proporcionar estos datos, Rasta fue víctima de un fraude que resultó en el retiro no autorizado de fondos de su cuenta bancaria en menos de diez minutos. Este incidente pone de manifiesto las tácticas psicológicas empleadas por los ciberdelincuentes para manipular a las víctimas. Los expertos advierten que estas estafas se aprovechan de la confianza y la predisposición a la cooperación de los usuarios, incluso de aquellos con conocimientos en áreas como la psicología. El caso subraya la importancia de la verificación independiente de la información y la precaución ante solicitudes inesperadas de datos personales.