El entrenador del PSV, Peter Bosz, admitió un comienzo complicado para la temporada tras el empate 2-2 contra Fortuna Sittard, sumado a la derrota en la Johan Cruijff Schaal. Bosz, conocido por sus inicios fuertes en temporadas anteriores con el PSV, expresó su frustración ante esta situación inusual. Reconoció que cada temporada tiene sus momentos bajos, pero que este ha llegado al principio, lo cual es una novedad para él. El técnico se mostró esperanzado en poder revertir esta situación a la brevedad. Subrayó la importancia de superar este inicio difícil para lograr los objetivos del equipo. Bosz aceptó que el presente del PSV requiere un ajuste rápido y una mejora en el rendimiento.