El Paris Saint-Germain (PSG) experimentó una transformación radical tras la llegada de la inversión catarí. Antes de esta inyección económica, el club parisino era conocido por jugadores como Ronaldinho en sus inicios y Pedro Pauleta como su figura más destacada, pero carecía de estrellas consistentes. En la temporada previa a la adquisición por parte de los jeques, el PSG terminó en el decimotercer lugar de la liga francesa, con Nenê como su fichaje más caro por 5.5 millones de euros. La adquisición mayoritaria en 2011 marcó un punto de inflexión para el club. Ahora, el PSG ve en jugadores como Dembélé el potencial para alcanzar la Bota de Oro, demostrando un cambio significativo en su trayectoria y ambiciones. Este cambio se ejemplifica en la comprensión que tuvo el club respecto a Dembélé incluso cuando llegó tarde a un entrenamiento, anticipando su posible éxito futuro.