El líder del Partido Social Demócrata (PSD), Sorin Grindeanu, declaró que su partido no rechaza la posibilidad de formar gobierno si el presidente Nicușor Dan les confía el mandato tras nuevas consultas. Esta postura se manifestó tras el voto en el pleno parlamentario sobre el gobierno propuesto por Gheorghe Veștea, que no obtuvo la aprobación necesaria. Grindeanu no expresó decepción por el resultado de la votación, dejando abierta la puerta a la negociación. El PSD estaría dispuesto a asumir la responsabilidad de gobernar, pero bajo la condición de recibir formalmente el encargo presidencial. No obstante, Grindeanu enfatizó que el PSD no apoyará un gobierno minoritario formado por el Partido Nacional Liberal (PNL), el USR y el UDMR. La situación política en Rumanía permanece incierta, a la espera de las decisiones del presidente.