El 43.º Congreso del PSD se ha desarrollado en una atmósfera de incertidumbre y falta de dirección política. Durante el evento, las intervenciones de los ministros y el discurso de Santana Lopes han estado marcados por la ausencia de asistentes y la falta de impacto. El encuentro ha evidenciado la falta de cohesión interna del partido. Asimismo, se ha hecho hincapié en que el congreso ha quedado definido por el impacto de las reformas chumbadas. El evento ha sido descrito como un "congreso invisible" debido a la falta de resonancia pública. En definitiva, el partido parece no saber hacia dónde dirigirse en el futuro cercano.