La Defesa Civil de Brasil anunció la desactivación de su sistema de alertas públicas tras detectar una intrusión externa. Este incidente provocó el envío masivo de mensajes falsos a los teléfonos móviles de la población. Según las autoridades, el origen de estas alertas fraudulentas sería un probable ciberataque. Como medida preventiva, el sistema fue puesto fuera de servicio para detener la propagación de información errónea. Actualmente se investigan las causas y el alcance de la vulnerabilidad explotada. El gobierno busca restablecer la seguridad del canal de comunicación oficial. Este suceso pone de relieve la fragilidad de las infraestructuras críticas ante ataques digitales.
