Un reciente análisis investiga la cantidad de días que los políticos provinciales y territoriales dedican a la actividad legislativa. El debate sobre la relevancia de esta métrica está polarizado: algunos argumentan que el trabajo esencial se realiza en las oficinas de sus circunscripciones. Otros sostienen que la reducción del tiempo en las legislaturas puede facilitar la evasión de responsabilidades y la aprobación de leyes deficientes. La investigación busca cuantificar la presencia real de los legisladores en sus respectivos parlamentos. Se busca determinar si existe una correlación entre el tiempo dedicado a la legislación y la calidad de las leyes aprobadas. El estudio plantea interrogantes sobre la transparencia y la rendición de cuentas en los gobiernos provinciales y territoriales. Los resultados podrían influir en futuras discusiones sobre la reforma legislativa y la participación política.
