Manifestantes se congregaron el sábado en el Largo de São Domingos para protestar contra la condena suspendida dictada en el caso de Bruno Pinto. El Movimiento Vida Justa, organizador de la manifestación, considera la decisión como una injusticia que revictimiza a las víctimas de racismo y violencia policial. Los manifestantes argumentan que la sentencia convierte a las víctimas en culpables, desafiando los principios de justicia. La protesta comenzó a las 17h y buscó visibilizar la indignación ante el fallo judicial. El movimiento exige una revisión del caso y una respuesta judicial más acorde a la gravedad de los hechos. La manifestación se desarrolló pacíficamente, con el objetivo de generar conciencia sobre la problemática del racismo y la brutalidad policial en Brasil. Se espera que la protesta continúe generando debate público sobre el tema.
