Tras más de dos meses de pausa veraniega, los defensores de la "ley integral" contra las violencias sexistas y sexuales han reanudado sus concentraciones semanales en París este lunes. Esta reanudación coincide con el inicio del examen del texto en la Asamblea Nacional. Los manifestantes demandan 3 mil millones de euros anuales para la implementación efectiva de esta ley. Argumentan que sin recursos adecuados, la legislación carecerá de impacto real en la lucha contra las agresiones sexuales y de género. La “ley integral” busca abordar de manera exhaustiva las diversas formas de violencia sexista y sexual, incluyendo acoso callejero, agresiones en línea y violencia doméstica. El movimiento busca asegurar que la ley no sea solo un símbolo, sino una herramienta eficaz para proteger a las víctimas y castigar a los agresores en Francia. La protesta busca visibilizar la necesidad de una financiación adecuada para la aplicación de la ley.