El cáncer de próstata se ha convertido en la neoplasia más frecuente entre los hombres en Corea del Sur, superando a enfermedades previamente predominantes como el cáncer de pulmón y gástrico. Este incremento se atribuye principalmente al envejecimiento de la población y a cambios en los estilos de vida occidentales. Debido a que suele desarrollarse de forma asintomática en sus etapas iniciales, los expertos subrayan la importancia de la prevención. Se recomienda que los hombres a partir de los 50 años se sometan a la prueba del antígeno prostático específico (PSA) para un diagnóstico temprano. La detección precoz es fundamental, ya que permite aplicar tratamientos menos invasivos y aumenta significativamente las probabilidades de curación. En etapas avanzadas, la enfermedad presenta mayores complicaciones y un pronóstico más reservado. Por ello, los especialistas instan a mantener chequeos regulares para combatir la tendencia creciente de esta patología.