Un proyecto liderado por András Rácz revela la propagación de narrativas rusas contradictorias en los países del Grupo de Visegrád (V4). A través de diversos canales, Rusia inunda a la población con información conflictiva, buscando generar confusión y desorientación. Esta estrategia se centra en socavar la confianza en fuentes de información creíbles y promover una visión particular de los acontecimientos. El objetivo principal es desestabilizar la región y fomentar la polarización interna. La investigación destaca la sofisticación de las tácticas empleadas y la dificultad para contrarrestar la desinformación. Este esfuerzo coordinado busca influir en la opinión pública y alterar el panorama político en estos países europeos centrales.