Joel Thickins, director local de la firma de capital privado TPG Capital, compareció ante un tribunal tras un accidente automovilístico. El incidente ocurrió después de que Thickins perdiera el control de su vehículo. Tras el accidente, se negó a someterse a la prueba de alcoholemia solicitada por las autoridades. Como resultado, el ejecutivo ha sido sancionado con la prohibición de conducir. El caso ha generado sorpresa debido a la posición de Thickins en una destacada empresa de inversiones. La decisión judicial representa un revés profesional y legal para el alto cargo. Se espera que la prohibición de conducir tenga implicaciones en sus responsabilidades laborales.
