La administración penitenciaria de Malasia ha sido duramente criticada por no abordar las conclusiones de Suhakam, la comisión nacional de derechos humanos, sobre los disturbios ocurridos en la prisión de Taiping. El incidente, que resultó en la muerte de un recluso, ha generado llamados a la rendición de cuentas. Lim Lip Eng, del partido DAP, ha solicitado la suspensión inmediata del director de la prisión de Taiping en el momento de los hechos, a la espera de una investigación más profunda. Las críticas se centran en la falta de respuesta a las recomendaciones de Suhakam para prevenir futuros incidentes y mejorar las condiciones en las cárceles. La oposición exige transparencia y medidas correctivas para garantizar la seguridad y los derechos de los reclusos. El gobierno aún no ha emitido una respuesta oficial a las demandas de suspensión y a las críticas recibidas. La investigación busca determinar las causas del disturbio y las responsabilidades correspondientes.