Las princesas Beatriz y Eugenia de York han roto su silencio en medio de la controversia por el desalojo de la residencia real de Frogmore Cottage, previamente ocupada por el príncipe Harry y Meghan Markle. Fuentes cercanas a las princesas revelan su frustración y sorpresa ante la decisión del rey Carlos III de reasignar la propiedad. El desalojo se produce mientras el príncipe Andrew, padre de Beatriz y Eugenia, también enfrenta presión para abandonar su residencia en el Castillo Real de Windsor. La medida ha generado críticas y acusaciones de trato desigual dentro de la familia real. Las princesas expresaron su preocupación por el futuro de sus equipos y la logística del cambio de residencia. La situación intensifica las tensiones internas en la monarquía británica tras la publicación de las memorias del príncipe Harry y su distanciamiento de la familia real.