El Parlamento noruego (Stortinget) ha aprobado por unanimidad una enmienda constitucional que permitirá a la princesa Ingrid Alexandra ejercer la jefatura del Estado en ausencia del rey Harald V y del príncipe heredero Haakon. Esta modificación permitirá a la princesa presidir el Consejo de Estado, el órgano colegiado del gobierno noruego, en situaciones de necesidad. Actualmente, la Constitución establece que, en caso de indisponibilidad tanto del rey como del príncipe heredero, el gobierno asume las funciones de jefe de Estado. La decisión se basa en una recomendación de la Comisión de Control y Constitución del Parlamento. Esta enmienda representa un cambio significativo en la línea de sucesión y en la preparación de la princesa para un futuro papel como reina. Se espera que esta medida garantice la continuidad de la función de jefe de Estado en cualquier circunstancia. La aprobación parlamentaria marca un hito en la modernización de la monarquía noruega.