El Príncipe Harry y Meghan Markle se preparan para regresar al Reino Unido a finales de este mes, marcando un cambio significativo en su residencia. Sus hijos, el Príncipe Archie, de siete años, y la Princesa Lilibet, de cinco, comenzarán sus estudios en una escuela británica en septiembre. Este movimiento sugiere un posible reacomodo en la vida del matrimonio y una mayor implicación con la monarquía británica. La decisión de matricular a los niños en una escuela en el Reino Unido indica una intención de establecer una base más permanente allí. Los detalles sobre la escuela específica no se han revelado aún, pero se espera que generen gran interés mediático. Este regreso alinea las vidas de los hijos de Harry y Meghan más estrechamente con la de otros miembros de la familia real.