Un tribunal de Lublin-Zachód ha condenado al sacerdote Konrad Ż. por conducir bajo los efectos del alcohol. La sentencia incluye una multa de 5.400 zlotys, equivalente a aproximadamente 1.100 euros. Además, se le ha prohibido conducir durante cuatro años y se ha confiscado su vehículo. El incidente ocurrió en Viernes Santo, cuando el sacerdote fue detenido por la policía. Según informes de medios locales, se dirigía a un restaurante McDonald’s al momento de la detención. La condena refleja la severidad con la que las autoridades polacas tratan la conducción en estado de embriaguez, incluso para miembros del clero. El caso ha generado atención mediática debido a la posición del condenado.