Kristin Clemet, directora del think tank Civita, plantea la necesidad de debatir el papel de la organización FRI como organizadora del evento Orgullo. Argumenta que es posible apoyar plenamente el Orgullo y, al mismo tiempo, cuestionar si FRI es la entidad más adecuada para su organización. Clemet sugiere que una discusión abierta sobre este tema podría fortalecer el movimiento y asegurar su relevancia continua. Su planteamiento no implica una crítica al Orgullo en sí, sino una reflexión sobre su estructura organizativa. La intención es fomentar un debate constructivo sobre la mejor manera de llevar a cabo este importante evento. Se busca optimizar la gestión y representación del Orgullo a través de esta posible reevaluación.