El presidente del país advirtió a Estados Unidos que una “verdadera amistad no exige concordancia permanente”, en una declaración que sugiere diferencias significativas en la relación bilateral. Sus comentarios se producen en un contexto de críticas a las “superpotencias que quieren ser países-imperio”, aunque no especificó a qué naciones se refería directamente. La declaración implica una postura de independencia y una negativa a ceder ante presiones externas. El mandatario enfatizó la importancia de mantener una relación basada en el respeto mutuo y la soberanía nacional. Analistas sugieren que esta postura podría reflejar una creciente preocupación por la influencia de Estados Unidos en la región. La reacción oficial de Washington aún no se ha producido. Este pronunciamiento podría marcar un punto de inflexión en las relaciones diplomáticas entre ambos países.