La presidenta Laura Fernández fue objeto de un operativo de seguridad de emergencia en Crucitas tras escucharse una fuerte explosión en la localidad. El incidente ocurrió durante una gira oficial de la mandataria por la zona. Inmediatamente, agentes de seguridad presidencial la escoltaron a un vehículo blindado como medida de precaución. Las autoridades competentes iniciaron una investigación para determinar el origen y la naturaleza del estruendo. Hasta el momento, no se han reportado heridos ni daños significativos relacionados con el incidente. La actividad presidencial se reanudó una vez que se confirmó que no existía una amenaza directa.
