La Presidencia nigeriana ha rechazado las críticas de Atiku Abubakar, un destacado político de la oposición, sobre las políticas económicas del gobierno. Abubakar había afirmado que el país experimentó un inesperado “viento en popa” de 7.98 billones de nairas (N7.98tn) en ingresos petroleros. El gobierno insiste en que estas afirmaciones son falsas y que las reformas económicas implementadas están dando resultados positivos. Argumentan que no ha habido una ganancia inesperada tan significativa como la descrita. La respuesta presidencial busca desacreditar las críticas de Abubakar y reafirmar la solidez de las políticas económicas actuales. Se enfatiza que la gestión responsable de los recursos es una prioridad para el gobierno.