Las guarderías y centros de cuidado infantil en Suecia tendrán restringidos sus cierres anuales a un máximo de cuatro días para actividades de planificación o formación del personal. Esta decisión, tomada tras una revisión de la autoridad supervisora, busca garantizar la continuidad de la atención infantil para los padres que trabajan. Anteriormente, no existía un límite establecido para estos cierres, lo que generaba inconvenientes para algunas familias. La medida busca equilibrar las necesidades de desarrollo profesional de los educadores con las demandas de cuidado infantil de la población. Las autoridades enfatizan la importancia de que las guarderías comuniquen con anticipación las fechas de cierre programadas. Se espera que esta regulación impacte positivamente en la conciliación laboral y familiar. La normativa entrará en vigor próximamente, tras la publicación de las directrices detalladas.