La llegada de un cachorro a un hogar es un momento emocionante, pero requiere una preparación cuidadosa. Es fundamental adaptar el espacio desde la perspectiva canina, anticipando posibles peligros y asegurando un ambiente seguro. Esto implica identificar y eliminar objetos peligrosos que el cachorro pueda morder o ingerir, como cables, productos de limpieza y plantas tóxicas. Se debe designar un área específica para el cachorro, con su cama, comida y agua, proporcionándole un refugio seguro. Además, es importante proteger muebles valiosos y objetos delicados. Preparar el hogar con anticipación facilita la adaptación del nuevo miembro de la familia y previene accidentes. La seguridad y el bienestar del cachorro deben ser la prioridad.