La empresa estadounidense de motores Pratt & Whitney cerrará su planta en Israel después de más de 50 años de actividad. La decisión, tomada tras cuatro años de intentos fallidos por evitar el cierre, afectará a 600 trabajadores ubicados en el norte del país. La fábrica, anteriormente propiedad de la familia Wertheimer, se verá afectada por despidos masivos. La empresa no ha detallado públicamente las razones específicas del cierre. Este suceso representa un revés para la industria manufacturera israelí y la economía local de la región norteña. Se espera que el cierre se complete en los próximos meses, generando incertidumbre sobre el futuro laboral de los empleados afectados. La noticia fue reportada inicialmente por The Times of Israel.