La reciente renovación de la Plaza Jiřího z Poděbrad en Praga, con una inversión de más de medio millón de coronas, ha generado controversia debido a las nuevas bancas rojas instaladas. El alcalde del distrito 3 publicó fotografías de las bancas antes de la reapertura, desatando una ola de críticas en redes sociales. Los ciudadanos las han calificado de "camas de lujo para personas sin hogar", expresando preocupación por su posible uso indebido. Algunos usuarios también mencionan experiencias negativas con diseños similares en otras ciudades. La discusión se centra en la funcionalidad y adecuación de las bancas al espacio público. La polémica pone en tela de juicio la planificación y el diseño del mobiliario urbano en la plaza renovada. Las críticas sugieren una falta de consideración de las necesidades y expectativas de los residentes.
