Un tribunal de Praga ha condenado a Michal Štrumf a 25 años de prisión por un ataque brutal ocurrido en julio del año pasado. Štrumf agredió violentamente a un conocido de 65 años en un apartamento en el barrio de Krč, Praga. El ataque incluyó golpes con los puños que le causaron graves heridas en el rostro y un intento de decapitación. El acusado alegó defensa propia, afirmando que temía por su vida y ser agredido sexualmente. El tribunal consideró la gravedad de las lesiones y la naturaleza del ataque al dictar la sentencia. La condena es considerada excepcional por las autoridades judiciales. La víctima sufrió heridas extremadamente graves como resultado de la agresión.