El presidente indonesio, Prabowo Subianto, ha anunciado la posible disolución de hasta 800 empresas estatales con resultados insatisfactorios. Esta medida busca optimizar la eficiencia y la gestión de los activos del Estado. La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para reestructurar el sector empresarial público en Indonesia. No se han especificado los nombres de las empresas afectadas, pero se espera que el proceso se lleve a cabo gradualmente. El gobierno argumenta que estas empresas representan una carga para las finanzas públicas y no cumplen con sus objetivos. La reestructuración podría incluir fusiones, liquidaciones o la búsqueda de inversores privados. Se anticipa un debate público sobre el impacto social y económico de estas potenciales disoluciones.