La tormenta tropical número 13, de gran tamaño y muy fuerte, avanza hacia el oeste, cubriendo las regiones principales de Okinawa y Amami con vientos fuertes. Estas áreas ya están experimentando fuertes vientos y lluvias prolongadas. Las autoridades instan a los residentes a permanecer en alerta máxima por los fuertes vientos y posibles deslizamientos de tierra. Se recomienda extremar las precauciones debido a la duración prolongada del impacto climático. La tormenta representa una amenaza significativa para la seguridad pública. Se espera que la situación continúe deteriorándose antes de mejorar.