El verano meteorológico llega a su fin con un cierre agitado en Europa. Un potente 'Jet Stream' está causando cambios constantes en el tiempo, alternando entre tormentas y periodos de calor veraniego. Este fenómeno impide un final de agosto tranquilo y predecible. Se espera un clima inestable con frecuentes precipitaciones y fluctuaciones de temperatura. Los expertos indican que esta situación es resultado de la fuerza y posición actual del 'Jet Stream'. Por lo tanto, los últimos días de agosto se caracterizarán por un tiempo impredecible y dinámico, marcando una transición brusca hacia el otoño.