Un terremoto de magnitud 7.2 sacudió el noreste de Japón este miércoles, generando temblores que se sintieron incluso en la capital, Tokio. Afortunadamente, las autoridades han descartado la posibilidad de un tsunami tras el sismo. Hasta el momento, se reportan al menos cinco heridos como consecuencia del movimiento telúrico. El epicentro se localizó en una zona poco poblada, lo que contribuyó a minimizar los daños. Las autoridades japonesas están evaluando la situación y verificando posibles réplicas. Se están llevando a cabo inspecciones en infraestructuras clave para asegurar que no haya daños estructurales significativos. El servicio ferroviario de alta velocidad Shinkansen fue temporalmente suspendido como medida de precaución.