El creciente requerimiento de servicios de salud mental en Indonesia ha generado controversia en torno a un nuevo programa de formación profesional en psicología. Inicialmente presentado como una solución para cubrir la demanda, el programa ha provocado tensiones entre las autoridades educativas del sector. La disputa se centra en la regulación y el control de la formación de psicólogos profesionales en el país. Diversos actores expresan preocupación por posibles implicaciones en la calidad de la educación y la práctica de la psicología. Se debate sobre la autonomía de las instituciones educativas y el papel del gobierno en la supervisión de los programas. La situación actual podría afectar el acceso a servicios de salud mental adecuados para la población indonesia. Se espera que las autoridades resuelvan el conflicto para garantizar una formación profesional de calidad y satisfacer las necesidades del país.