El entrenador de Suecia, Graham Potter, afronta la Copa Mundial con el objetivo de superar las decepciones recientes. Tras su paso por el Chelsea, donde no logró consolidarse, Potter ve en el torneo una oportunidad para reivindicar su carrera como técnico. La selección sueca, que no ha tenido un desempeño destacado en los últimos mundiales, deposita sus esperanzas en la experiencia y la estrategia de Potter. El técnico inglés se centrará en fortalecer la defensa y potenciar el ataque del equipo escandinavo. La fase de grupos presenta desafíos importantes, pero Potter confía en el potencial de sus jugadores. Se espera que el Mundial sea un punto de inflexión para su carrera y para el fútbol sueco.
