La Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios (CMVM) de Portugal ha advertido a Onencore y BCG sobre su actividad en el país. El regulador ha confirmado que ninguna de las dos entidades está autorizada para intermediar productos financieros ni para realizar prospección de clientes en territorio portugués. Esta advertencia implica que ofrecen servicios sin la debida licencia y en incumplimiento de la normativa vigente. La CMVM busca proteger a los inversores y garantizar la transparencia del mercado financiero portugués. Se desconoce por el momento el alcance de las operaciones realizadas por estas empresas en Portugal. La medida busca evitar posibles riesgos para los consumidores y mantener la integridad del sistema financiero.
