El líder del partido Chega, André Ventura, ha sido acusado de combinar funciones públicas con beneficios personales, específicamente pensiones y días de vacaciones, en una estrategia percibida como un intento de desviar la atención de otros asuntos. La oposición, representada por el PS, reaccionó tardíamente a esta situación. Se alega que Ventura utiliza tácticas políticas superficiales, descritas como "maquillaje", para promover su agenda, denominada internamente "Ch-Ventura". La controversia se centra en la acumulación de privilegios y la posible falta de transparencia en la gestión de recursos públicos. El PS critica la estrategia de Ventura, considerándola una manipulación de la opinión pública. La situación ha generado debate sobre la ética y la responsabilidad de los líderes políticos en Portugal. Se investigan las implicaciones legales de esta acumulación de beneficios.
