El Partido Social Demócrata (PSD) se vio sorprendido por un cambio de rumbo inesperado del líder de Chega, Ventura. Ante esta situación, el PSD intenta ahora convertir la crisis en una oportunidad para renegociar el Presupuesto del Estado (OE) y presionar al Partido Socialista (PS). La estrategia busca volver a involucrar al PS en la aprobación del OE, aprovechando la incertidumbre generada. El líder del PSD, Montenegro, inicialmente descolocado, impulsa esta nueva táctica. Por su parte, el líder del PS, Seguro, ha expresado cierto alivio ante la situación, ya que reduce la presión y la complejidad de las negociaciones presupuestarias. La maniobra del PSD busca capitalizar la inestabilidad política actual.
