La oposición portuguesa acusa al gobierno de opacidad en la adquisición de fragatas por un valor de 3.900 millones. Las acusaciones se centran en la falta de transparencia en el proceso de compra. Paralelamente, el FBI ha vinculado a una empresa portuguesa con una red de venta ilegal de helicópteros a Irán. Esta conexión plantea interrogantes sobre posibles violaciones de sanciones internacionales. La prensa local, incluyendo los diarios "Diário de Notícias" y "Público", ha amplificado las denuncias. El gobierno aún no ha respondido formalmente a las acusaciones, aumentando la controversia política. La situación podría derivar en una investigación parlamentaria para esclarecer los hechos.