Un acuerdo de última hora entre el Partido Social Demócrata (PSD) y el Partido Socialista (PS) ha modificado significativamente el programa político del gobierno portugués. El PS celebra la eliminación del canal de denuncias y la supresión del trabajo social obligatorio como victorias clave, aunque el PSD discrepa sobre esta última. El acuerdo evita una posible crisis gubernamental, pero implica concesiones de ambas partes. El líder del partido Chega, André Ventura, no obtuvo ninguna de sus propuestas, incluyendo límites a la inmigración y reformas en las pensiones. La negociación se produjo en los momentos finales, evitando un bloqueo en la aprobación de las políticas gubernamentales. Este compromiso refleja las tensiones y la complejidad del panorama político portugués actual.