Dos aficionados portugueses, Alexandre Alegro y Pedro Borges, concibieron la idea de viajar en caravana a los partidos de la selección portuguesa durante el Mundial de Rusia en 2018, pero la logística lo impidió. Ahora, acompañados por sus parejas, han hecho realidad el proyecto en el actual Mundial. La iniciativa consiste en desplazarse en caravana a las ciudades donde Portugal dispute sus encuentros. La idea original surgió durante una conversación entre ambos, cuando aún eran solteros. El proyecto ha ganado impulso con el apoyo de sus respectivas parejas, facilitando la organización y el viaje. Buscan así mostrar su apoyo de una manera diferente y cercana al equipo nacional. La caravana se ha convertido en un símbolo del fervor y la pasión de los aficionados portugueses por su selección.
