El líder del Partido Comunista Portugués (PCP) ha denunciado un intento de "golpe parlamentario" en relación con la votación de la nueva ley laboral. Considera que, tras más de un año de debate y dos huelgas generales convocadas por los sindicatos, el paquete de medidas laborales debe ser sometido a votación en su totalidad. La crítica se centra en posibles maniobras para impedir o dilatar la votación general de la ley. El PCP insiste en que el largo proceso de discusión y la movilización social exigen una decisión clara por parte del parlamento. La votación en la generalidad es crucial para avanzar con la legislación. El partido comunista exige respeto al proceso democrático y a la voluntad expresada por los trabajadores a través de las huelgas.