El secretario general del Partido Comunista Portugués (PCP), Paulo Raimundo, cuestionó la credibilidad del partido Chega, poniendo en duda su apoyo a la reforma laboral impulsada por el gobierno. Raimundo afirmó que, de mantener Chega su discurso previo, el paquete de medidas laborales será rechazado en el parlamento. Esta declaración se produjo en respuesta a preguntas de la prensa sobre la posible alianza entre el gobierno y Chega para aprobar la reforma. El PCP se posiciona así como un firme opositor a las nuevas regulaciones laborales. El debate sobre el paquete laboral se intensifica a medida que se acerca la próxima discusión quincenal en el parlamento. La postura del Chega se vuelve crucial para el futuro de la reforma.
