Las autoridades portuguesas han desmantelado una organización neonazi que planeaba llevar a cabo ataques terroristas contra decenas de figuras políticas prominentes. La operación policial resultó en el arresto de nueve individuos, acusados formalmente de terrorismo. Entre los objetivos potenciales de los ataques se encontraba el propio primer ministro, Luis Montenegro. Se estima que la lista de objetivos superaba las cuarenta personas. Las autoridades no han revelado detalles adicionales sobre la naturaleza específica de los planes de ataque ni la ideología exacta del grupo. La investigación continúa para determinar el alcance total de la red y posibles cómplices. Este incidente ha generado preocupación en Portugal sobre el auge de la extrema derecha y la amenaza del terrorismo interno.
