Una activista portuguesa, Ana Margarida Baptista, permanece detenida en Libia desde hace un mes con escasa cobertura mediática. El periodista Alberto Gonçalves denuncia la falta de atención a su caso, planteando la pregunta retórica de si la cobertura sería diferente si fuera de otra nacionalidad. Baptista se encuentra en una situación vulnerable, sin acceso a asistencia consular adecuada. La detención ha generado preocupación en Portugal, pero la noticia no ha trascendido internacionalmente. Gonçalves critica el silencio de los medios y la aparente falta de interés en la situación de la activista. Se desconoce el motivo exacto de su detención y las condiciones en las que se encuentra. La situación pone de relieve la dificultad de informar y la selectividad en la cobertura de conflictos y detenciones en el extranjero.
