El líder del Partido Socialista (PS) portugués, Carneiro, ha criticado duramente al Primer Ministro, acusándolo de un cambio de postura para complacer al partido de extrema derecha Chega, en un momento crucial para la reforma de la ley laboral. Esta acusación se produce en una semana decisiva para el debate y la posible aprobación de las modificaciones a la legislación laboral. A pesar de las críticas, Carneiro ha manifestado su disposición a mantener el diálogo con el gobierno. La reforma laboral es un tema central en la agenda política portuguesa, generando controversia y debate entre las diferentes fuerzas políticas. El PS se opone a las concesiones que, según su líder, el Primer Ministro está dispuesto a hacer para obtener el apoyo del Chega. La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad del gobierno y el futuro de la reforma laboral en Portugal.
