El ministro de Economía y Cohesión Territorial de Portugal, Castro Almeida, elogió al primer ministro por no ceder a las demandas del partido Chega en relación con la edad de jubilación. Almeida afirmó que el partido de Ventura no es de fiar y que su postura representaba una "zanahoria" –una oferta engañosa– para desestabilizar el gobierno. La discusión se centra en la propuesta de Chega de reducir la edad de jubilación, una medida que el gobierno considera insostenible. El ministro defendió la postura del gobierno como una muestra de firmeza y responsabilidad fiscal. Esta resistencia se produce en un contexto de crecientes tensiones políticas entre el gobierno y la extrema derecha portuguesa. Almeida subrayó la importancia de mantener la estabilidad económica y la sostenibilidad del sistema de pensiones.