El líder del partido socialdemócrata, Luís Montenegro, se dirigió a los miembros del congreso con el objetivo de disipar temores sobre la estabilidad gubernamental. Aseguró que el gobierno no sucumbirá a dificultades, en un momento de delicadeza para la formación política. Durante su discurso, Montenegro realizó críticas directas a figuras prominentes dentro y fuera de su partido, incluyendo a Ventura. También se refirió a Passos Coelho, aunque sin especificar el contenido de sus objeciones. Estas acciones sugieren un intento de Montenegro por consolidar su liderazgo y definir una dirección clara para el partido. La situación interna del partido socialdemócrata se encuentra en un punto crítico, con desafíos tanto internos como externos que amenazan su cohesión. El futuro del gobierno podría depender de la capacidad de Montenegro para superar estas tensiones.
