El Parlamento portugués recibió la devolución de un decreto propuesto por el gobierno que buscaba prohibir la exhibición de banderas de carácter ideológico o partidista en edificios públicos. La iniciativa, aprobada previamente por los partidos de centro-derecha PSD, Chega y CDS-PP, generó controversia y oposición. El decreto pretendía limitar la exhibición de símbolos que no representen al Estado o a entidades locales. Los partidos que devolvieron el decreto argumentan la necesidad de una mayor discusión sobre el alcance y la aplicación de la medida. La decisión del Parlamento abre un debate sobre la libertad de expresión y el uso del espacio público para la manifestación de ideas. Se espera que el gobierno revise el texto y lo presente nuevamente para su consideración parlamentaria.