En el Día de la Implantación de la República, António José Seguro pronunció su primer discurso como jefe de Estado frente a la Câmara Municipal de Lisboa. El presidente abogó por una “nueva cultura política” para Portugal, instando a abandonar lo que describió como una “cultura de trincheras”. Seguro enfatizó la necesidad de superar divisiones arraigadas en el panorama político nacional. Su discurso se centró en la importancia de soluciones con un “sentido de urgencia” para abordar los desafíos actuales de Portugal. Buscó promover un ambiente de mayor diálogo y colaboración entre las diferentes fuerzas políticas. El llamamiento a una nueva cultura política resuena en un momento crucial para la nación.