El ministro de Finanzas portugués, Joaquim Carneiro, ha manifestado su desacuerdo con las promesas de soluciones rápidas propuestas por el ejecutivo liderado por el primer ministro Montenegro. Carneiro apuesta por una estrategia económica construida con "tranquilidad" y rechaza ofrecer "soluciones milagrosas". El ministro enfatizó la necesidad de un enfoque ponderado y realista en la elaboración del programa económico. Esta postura contrasta con las expectativas generadas por el gobierno anterior, que prometía resultados inmediatos. Carneiro busca evitar la creación de falsas expectativas y prefiere un plan sólido y sostenible a largo plazo. La estrategia del gobierno actual se centra en la estabilidad y la prudencia fiscal. Se espera que el programa económico detallado se presente en las próximas semanas.
