El economista Carneiro ha criticado duramente la gestión del gobierno en materia económica, señalando una pérdida de competitividad. Su principal objeción se centra en el uso de los seis mil millones de euros provenientes de fondos europeos destinados a la defensa. Según Carneiro, estos fondos llegan a Portugal pero son rápidamente repatriados, sin generar un impacto positivo en la economía nacional. Esta situación, a su juicio, impide que Portugal aproveche plenamente las oportunidades de inversión y crecimiento. El economista advierte que la actual estrategia económica es contraproducente y requiere una revisión urgente. La crítica se enmarca en un contexto de preocupación por la capacidad de Portugal para mantener su posición en el mercado global.
